
TOLUCA, ESTADO DE MÉXICO. ¡La capital mexiquense se estremece con un caso que parece sacado de una película de terror o de una pesadilla de ultratumba! En un operativo que dejó a los vecinos de la zona con la boca abierta y los pelos de punta, elementos de la policía lograron desmantelar lo que se sospecha era un “club de la pelea” fuera de toda lógica humana. ¡Capturan en Toluca a la organizadora de peleas de #Therians! Sí, leyó usted bien. No eran peleas de perros, ni de gallos, ni de boxeadores hambrientos de fama; eran enfrentamientos entre personas que se identifican como animales, bajo una red de apuestas clandestinas que ya manchaba de sangre el suelo de la capital del chorizo. La justicia por fin le puso el bozal a la responsable, y lo que se encontró dentro de ese antro de perdición es para no dormir.
EL OPERATIVO: “PARECÍA UN ZOOLÓGICO DEL INFIERNO”
Eran pasadas las horas de la madrugada cuando el rugir de las patrullas rompió el silencio de un predio aparentemente abandonado en las inmediaciones de Toluca. Tras denuncias anónimas de vecinos que juraban escuchar aullidos humanos, gruñidos y gritos de dolor que no parecían de este mundo, los agentes irrumpieron en el lugar. En la fotografía de ÚLTIMA HORA, se aprecia la magnitud del despliegue: unidades blindadas y agentes fuertemente armados custodiando la zona mientras la líder de esta extraña organización era sacada bajo una lluvia de insultos y asombro.
Bajo la fatídica luz de las torretas, se pudo ver a los involucrados. No eran delincuentes comunes; eran jóvenes y adultos que, bajo la ideología “Therian”, aseguran tener un espíritu animal. Pero lo que debería ser una creencia personal, fue transformado por la “Domadora” en un negocio sangriento de apuestas donde los participantes se atacaban con garras postizas y colmillos en un ring improvisado.
“Oíamos los ruidos desde hace semanas. Pensábamos que eran perros peleando, pero los gritos eran de gente. Cuando la policía entró, vimos a personas con máscaras de lobos y gatos, todas ensangrentadas. La mujer que se llevaron era la que cobraba las entradas y movía la lana. Es una locura, jefe, Toluca ya se volvió un manicomio,” narró un vecino que, desde su ventana, vio cómo sacaban a los heridos en camillas.